Recientemente, encontré entre mis noticias en Facebook un artículo publicado por el sitio UPSOCL, titulado: “Las relaciones a distancia son difíciles, pero valen la pena”. Enseguida me di a la tarea de abrir el enlace y leer el texto, ya que actualmente me encuentro en una relación a distancia y, definitivamente, es de las cosas más difíciles que he hecho.

Mi novio, al que conozco hace 11 años y de esos aproximadamente cinco han sido de relación sentimental, está actualmente estudiando en otro país y todavía le faltan dos años y medio más o menos para regresar del todo.

Tuve muy poco tiempo para prepararme psicológicamente para este evento y, para hacer más dramática la situación, les confieso que nos enteramos de que estaba embarazada una semana antes de que él partiera.

No les puedo negar que ha sido muy, muy, muy difícil, pero yo creo que de las situaciones difíciles siempre se saca algo positivo. La principal gracia que hemos recibido es tener una hija sana, inteligente y feliz que nos alegra los días, nos da temas de conversación y ha estrechado nuestros lazos.

Tal vez si los hechos no hubieran sucedido en el modo en que se dieron, ya no estaríamos juntos, pero prefiero no pensar en eso, sino pensar en que las cosas que han sucedido tienen una razón de ser y que es una prueba que debemos superar para fortalecernos.

Por ahora no podemos saber si estamos haciendo las cosas de la manera correcta o no, pero espero que algún día podamos sonreír aliviados de que todos los sacrificios que hicimos han valido la pena y estamos juntos, disfrutando y viendo crecer a nuestra hija. Ojalá.

Anuncios