Usualmente no me gusta hablar de esto, pero…

No, no es verdad. En realidad, me gusta mucho hablar sobre el tema; sin embargo, haberlo intentado al menos cuatro veces y haber regresado a alisarme el cabello, hizo que en esta ocasión fuese un poco más discreta con la transición a mi cabello natural, afro, rizado… ustedes nómbrenlo.

El 30 de marzo cumplí un año desde que me realicé mi último relajante, y no tienen idea del orgullo que siento al decirlo, principalmente porque manejar dos texturas diferentes de cabello no es nada fácil. Tal vez, por esta razón fueron varias las ocasiones en las que decidí volver al cabello alisado, ya que es mucho más sencillo de arreglar, menos prolongados los días de lavado y lo único que conozco desde que tengo 8 años más o menos.

Exactamente a los 14 meses posteriores al alisado, el 30 de mayo de 2016, decidí deshacerme de mis puntas alisadas, las cuales por cierto eran bastante largas, ya que a mi cabello le dio por crecer más que nunca, posiblemente para tentarme a arrepentirme de mi decisión.

Bueno, pero resulta que lo hice y los tres primeros días estuve medio nostálgica, extrañando mi moño alto y tratando de descifrar cómo podía peinar mi cabello rizado. Al cuarto día, se me ocurrió intentar lavarlo, aplicarle gel y dejarlo secar (el llamado wash & go). El resultado me encantó y he decidido abusar de este estilo, así como durante mi transición el moño alto se convirtió en mi peinado distintivo, por lo menos hasta que tenga el cabello más largo.

En este punto me dirán: “entonces, Ara, ¿cuándo es que nos explicas por qué decidiste volver a llevar tu cabello natural, a pesar de todo?” Bueno, la razón no es una, sino varias y mucho más consistentes que las que me pueden llevar a siquiera considerar el volver a alisar mi melena.

 Necesitaba saber cómo es la textura natural de mi cabello           

Si eres como yo y te alisaron el cabello cuando aún eras muy pequeña, tal vez estés en la misma situación, no recuerdas cómo era tu cabello natural. No culpo a mi mamá, yo le rogué meses por un alisado y cuando por fin cedió, fui la niña más feliz del mundo. Eso representaba, menos tiempo y sufrimiento desenredándome el cabello y peinándolo, pero también me dejó ignorando la verdadera textura de mi cabello y tratando de compararlo con cuantas melenas rizadas veía. Ahora sé cómo es y cómo se siente y estoy complacida con ello.

Quiero ser un ejemplo para que mi hija se acepte tal como es y no se deje llevar por los estándares impuestos de belleza.

Confieso que esta es la razón principal por la que decidí que quería volver a llevar mi cabello como naturalmente crece, incluso antes de que ella estuviera en mi vida. Siempre pensé que si tenía una hija quería que ella se amara tal y como era, esto incluía el amor por su melena, sin intentar cambiar permanentemente su textura para ser más “bonita” o porque era “mejor” o “más fácil”.

Para transmitirle ese amor, lo primordial para mi era que lo experimentara a través de mi ejemplo, de cómo me siento cómoda en mi piel y cómo amo hasta lo que podrían considerarse defectos dentro de los estándares de belleza. Para nuestros hijos, nosotros somos modelos a seguir y qué mejorar manera que enseñarles lo que queremos que aprendan que siendo su  referente.

Estoy HARTA de “tener que hacerme relajante”.      

 Yo todavía no comprendo, ¿por qué tenemos esa urgencia por alisarnos el cabello? Me declaro culpable de ser una de las que, a las seis semanas de haberme alisado el cabello, NECESITABA CON URGENCIA (escribo con mayúsculas cerradas porque así de grande era mi necesidad) volver a alisarme. Lo más raro del caso es que amaba llevar el cabello rizado y utilizaba cualquier técnica para poder hacerlo, pero no aceptaba mi cabello en su estado natural.

Cuando descubrí Youtube y aprendí más sobre cabello afro, decidí que iba a hacer la transición. Entonces la presión por “tener que alisarme”, venía de parte de otras personas: mi mamá, mis tías, la señora del salón de belleza a la que le molestaba esforzarse de más para hacerme el blower (este cuento lo dejo para más adelante)… Por esta misma razón, durante mis múltiples transiciones, volví a alisarme el cabello. Hasta que ya no sentí esa urgencia y preferí cortarme el cabello antes que volver a “relajarlo”. Y después de todo, no entiendo ¿cómo un químico que le causa tanto estrés y daños a nuestro cabello puede relajarlo? ¡Ay, los eufemismos que usamos!

Mi cuero cabelludo ya me lo está agradeciendo.                                  

Otra de las razones por las que estoy feliiizzz de haber tomado la decisión de dejar de alisarme el cabello, es porque este químico le hacía mucho daño a mi cuero cabelludo. Yo estaba permanentemente con el cuero cabelludo irritado y con mucha picazón. Se me formaban costras de manera constante y a los pocos días de haberme lavado el cabello, ya lo tenía grasoso. Además, las quemadas que me dejaba el químico, eran una tortura y cada vez empeoraban más mi condición. Esto ha ido mejorando a raíz de que dejé de alisarme el cabello. Aún me pregunto, ¿por qué me torturaba de esa forma? Gracias al cielo, mi cuero cabelludo también se ha ido liberando del martirio.

El cabello afro es hermoso…    

Y siempre lo supe, solo que me faltaba la confianza que ahora tengo para lucirlo y olvidarme de los prejuicios que han sido creados en torno a él. Que si no es profesional, que si no se ve bonito, que si parecemos despeinadas… son comentarios a los que debemos aprender a ignorar.

Tengo mucha información a la mano sobre cómo manipular mi cabello.    

YouTube es el paraíso para quienes tenemos el cabello rizado. De tener muy poca información sobre cómo lograr diferentes estilos y qué productos utilizar, hemos pasado a tener una asesoría única y a la que podemos acceder en cualquier momento para lo que necesitemos saber sobre nuestro tipo de cabello.

Contar con esta información ha hecho que mi travesía sea mucho más fácil y que haya logrado superar muchas de las aprensiones que tenía con respecto a llevar mi cabello natural. La comunidad naturalista no sería tan grande como lo es en la actualidad si no fuera por YouTube y los blogs. Ojalá yo también pueda ayudar con mis experiencias a los que me leen y brindarles más información sobre cómo tratar su cabello afro.

Simplemente porque quiero.

Y porque disfruto llevar mi cabello al natural y experimentar con distintos productos. Hoy más que nunca me siento orgullosa de ser quién soy y apasionada por descubrir más particularidades sobre mi raza.

¿Quién diría, hace unos años, que llevar mi cabello de la forma en la que crece naturalmente cambiaría mi perspectiva de tantas maneras?… Ni siquiera yo.

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